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Lectura de Eloisa y los bichos en Buenos Aires

El siguiente es un fragmento del registro que de la lectura con los niños de su curso, hizo una maestra argentina, alumna del postítulo de Literatura Infantil y Juvenil que dirigen Cecilia Bajour y Gustavo Bomibni en la ciudad de Buenos Aires.

 

Maestra Gabriela Fernández registro de lectura con los alumnos del grupo de 1º grado A de la Escuela Nº 5 DE 2º (registro realizado para un trabajo de evaluación del Postítulo de Literatura Infantil y Juvenil. Escuela de Capacitación. CePA. Ministerio de Educación. Gobierno Autónomo de la Ciudad de Buenos Aires).

 

 

[…] Durante la larga y dura tarea de seleccionar un libro álbum que se destaque por su condición de experimental en cuanto a la narrativa para niños, me encontré finalmente con Eloísa y los bichos […]

Fragmento de un registro

Ya sobre el final aparece una Eloísa que ha crecido junto a un grupo de niños y un bicho. Creo que allí es donde se puede encontrar el mejor “hueco” entre palabras e ilustración del que habla Anthony Brown (Peonza, 2006: p.125), ese hueco que debe llenar la imaginación del niño. Mis alumnos y yo nos acomodamos allí –qué bueno encontrar un sitio cómodo desde donde discutir hipótesis- y esto fue lo que surgió.

 “¿Qué ha pasado aquí?” Los chicos dijeron que los bichos se transformaron en personas. Cuando se les preguntó las razones por las cuales ocurrió eso, varios recordaron la manzana que uno de los bichos le entrega a Eloísa varias páginas atrás. Fuimos hasta allá. Es interesante cómo buscaron la solución mágica, tan típica de los cuentos maravillosos. “Después de comer la manzana empezó a estar más contenta” dijo alguien, adjudicándole a la fruta más benevolencia que aquélla comida por Blancanieves, pero a su vez intuyendo que los cambios tenían que ver con el estado interior de la protagonista. Al observar de nuevo esta escena otro niño notó que al fondo había una persona y dijo “ya se empezó a transformar una”. Era cierto, la hipótesis parecía comprobarse. Seguimos adelante y en efecto Eloísa había cambiado su actitud y hasta se encontraron más chicos en el patio de la escuela. La magia seguía funcionando. Les pareció natural que se pusiera triste por su mamá y empezaron a imaginar los motivos por los cuales no estaba allí con ellos. Pero nos encontramos de nuevo con la última escena. ¿Por qué entonces estaba ese único bicho allí? Silencio. Neuronas infantiles funcionando a mil. Los ayudo y les muestro la escena inversa en la cual aparecen en el aula Eloísa y los bichos mirándola. Leo el texto: …como un bicho raro. Ah!!! —dice una— ahora el bicho raro es el bicho rojo. ¡No! —dice otro— el bicho raro es Eloísa. Sin dejar continuar esa discusión les pregunto por qué el texto decía un bicho raro y lo interesante de la respuesta no es la respuesta en sí, sino quién de mis alumnos la había dado, una niña de bajo perfil, muy tímida, a quien le cuesta entablar relaciones con sus compañeros: Significa que se siente distinta a los demás. Los demás olvidaron por el momento la manzana y retomaron esta hipótesis que les pareció bastante válida. Después de eso dedujeron que Eloísa ya no se sentía un bicho raro al final y que el bicho rojo era un chico nuevo en la ciudad. No profundicé en la diferencia de posturas y actitudes en ambas escenas que daban cuenta de un mejor recibimiento en el segundo caso seguramente influido por Eloísa que era ahora la maestra. Luego analizamos las fotos de las guardas las cuales también son opuestas en una y otra dando cuenta no sólo del punto de vista de Eloísa sino también del de los demás frente a ella. No supimos esclarecer el misterio por el cual las fotos del cantante y ella en el concierto no cambian. Quise analizar el tiempo, entonces les hago notar el brazo que aparece en la guarda —se repite el procedimiento de Observador observado, pero de eso sólo me di cuenta después de leer a Alessandria—, la mayoría dijo que era la mamá de Eloísa; era evidente que les costaba comprender que la historia era contada por ella años después. “Pero la mamá de Eloísa no estaba cuando vinieron a la ciudad” les dije. Buscando indicios encontraron la pulsera y el anillo. Era Eloísa, que iba a comenzar a contar su historia.

 



ASOLECTURA: Encuentro con 50 maestros brasileños

 

ASOLECTURA: Encuentro con 50 maestros brasileños

 

Entre el 16 y 21 de Agosto la ciudad de Bogotá será visitada por un grupo de 52 educadores brasileños que desean conocer los programas que esta ciudad adelanta en materia de bibliotecas tanto públicas como escolares. El grupo está constituido por 40 maestros y maestras del Brasil ganadoras del concurso de escuelas lectoras organizado por la Fundación Nacional del Libro Infantil y Juvenil del Brasil y con el patrocinio de la Fundación C & A quienes vendrán acompañados de periodistas y otras personalidades.

Asolectura, en su calidad de anfitrión ha organizado para ellos la 7ª Jornada de Reflexión sobre Lectura y Escritura en la Escuela, un encuentro con los escritores colombianos: Gloria Cecilia Díaz, Francisco Montaña, Ivar Da Coll y Yolanda Reyes y un seminario dictado por Silvia Castrillón, así como visitas a bibliotecas públicas y escolares.

 

Agenda de los eventos:

 

7ª Jornada de Reflexión: 17 de agosto de 7:30 am a 1:00 pm en la Biblioteca Virgilio Barco.

Encuentro con autores: 20 de Agosto, 3 pm Feria del Libro de Bogotá, Corferias, sala Porfirio Barba Jacob

 

Para asistir a estos eventos solo debe hacer una inscripción previa en Asolectura.

Informes:  www.asolectura.org 

Correos electrónicos: asolectura@gmail.com  / gruposdemaestros@gmail.com /  clubesdelectores@gmail.com

 

Teléfono: 2683116 ext. 1, 3 y 4



A continuación la lista de ganadores de Los mejores libros para niños y jóvenes 2010 y los miembros de los jurados calificador

A continuación la lista de ganadores de Los mejores libros para niños y jóvenes 2010 y los miembros de los jurados calificadores:

Libros para niños

Jurado: Adriana Rodríguez C., José UrriolaKatyna Henríquez, Luis Chavarri, Maité Dautant

Originales

·         Camino a casa, de Jairo Buitrago ilustrado por Rafael Yockteng. México: Fondo de Cultura Económica, 2008

  • Cuentos prohibidos por la abuela de Mireya Tabuas, ilustrado por Walther Sorg. Venezuela: Alfaguara, 2009
  • Cupido es un murciélago, de María Fernanda Heredia. Ilustra María Claudia Linares. Bogotá: Norma, 2007
  • Discurso del oso de Julio Cortázar, ilustra Emilio Urberuaga. México D.F.: Tecolote; Libros del Zorro Rojo, 2008
  • El viaje del bisabuelo de Marta Farias. Ilustra Aitana Carrasco. Sevilla: Kalandraka, 2008.

Traducciones

·         Los amantes mariposa. Adaptación: Benjamín Lacombe. Zaragoza: Edelvives, 2009

  • El increíble viaje de Ulises de Homero. Adaptación: Bimba Landmann. México D.F.: El naranjo, 2008
  • El misterioso caso del oso, de Oliver Jeffers. Ilustra: Oliver Jeffers. México: FCE, 2008
  • Qué le pasa a este niño, de Ángels Ponce. Ilustra: Miguel Gallardo. Barcelona: Serres, 2005
  • Yo seré los ojos de la tierra, de Alain Serres. Ilustra: Zaü. Zaragoza: Edelvives, 2008

Menciones

Mención Libro entrañable

·         El ladrón de gallinas de Béatrice Rodríguez. Ilustra: Béatrice Rodríguez. México D. F.: CELTA. Amaquemecan, 2007

Propuesta editorial

·         El baño no fue siempre así, de Federico Kukso. Ilustra: Javier Basile. Buenos Aires: Iamiqué, 2007

  • La escuela no siempre fue así, de Pablo Pineau. Ilustra: Javier Basile. Buenos Aires: Iamiqué, 2008
  • Lugares fantásticos de Colombia, de Irene Vasco. Ilustran: Olga Cuéllar; María Osorio; Antonia Bustamante. Bogotá: Ediciones B, 2007

Rescate editorial

·         Lágrimas de cocodrilo, de André Francois. Ilustra: André Francois. Vigo: Faktoría K de Libros, 2007

Libros para jóvenes

Jurado: Agueda Mannarino, Freddy GonçalvesFulvio Quintana, Miguel MaturénSashenka García

Originales

·         El buscador de finales, de Pablo De Santis. México D.F.: Santillana, 2009

  • Duke, de Manuel Quinto. Barcelona: Edebé, 2008
  • Flanagan Flashback, de Andreu MartínMadrid: Anaya, 2009
  • Papel mojado, de Juan José Millás. Ilustra: Enrique Flores. Madrid: Anaya, 2008
  • Stefano, de María Teresa Andruetto. Bogotá: Babel Libros, 2008

Traducciones

·         En el laberinto del viento, de Marina Colasanti. Ilustra: Carmen Segovia. Madrid: Anaya, 2008

  • El lamento de la garza, de Lian Hearn. Madrid: Santillana, 2009
  • El misterioso tesoro de Austerlitz, de Oldrich Ruzicka. Ilustra: Jan Klimes. Zaragoza: Edelvives, 2008
  • La libreta del dibujante, de Mohieddin Ellabbad. Ilust: Mohieddin Ellabbad. Salamanca: Lóguez, 2008
  • Sangre de tinta, de Cornelia Funke. Ilustra: Cornelia Funke. México D.F.: Fondo de Cultura Económica, 2009

Menciones

Mención acierto editorial

·         La transformación, de Mary Shelley. Ilust: Gabriela Rubio. Barcelona – Madrid: Libros del Zorro Rojo, 2007

Mención investigación

·         Adivinancero antológico español. Ilustra: Pablo Auladell. Compilación: José Luis Gárfer; Concha Fernández. Madrid: Anaya, 2008

Mención Libro de información

·         Este cuerpo es humano, de Grassa Toro. Ilustra: José Luis Cano. Barcelona: Thule, 2009

Mención Libro entrañable

·         Estás en la luna, de Carmen Montalbán. Ilustra: Pilar Millán. Sevilla: Kalandraka, 2008

Los tres imprescindibles de la biblioteca

Jurado: Beatriz Rivas, Betzaida Castillo, María Margarita Hernández, Mariana AvilánMaryuri GoicocheaMildrene Guillén, Natacha Moreno, Rosa VillasmilYelitza Briceño

  • El arte para comprender el mundo, de Véronique Antoine-Andersen. Ilustra: Henri Fellner. México D. F.: Serres, 2005
  • La historia del Rainbow Warrior, de Rocío Martínez. Ilustra: Rocío Martínez. Sevilla: Kalandraka, 2008
  • Wangari y los árboles de la paz, de Jeanette Winter. Ilustra: Jeanette Winter. Barcelona: Ekaré, 2009

Menciones especiales:

·         Qué le pasa a este niño, de Ángels Ponce. Ilustra: Miguel Gallardo. Barcelona: Serres, 2005

  • Cupido es un murciélago, de María Fernanda Heredia. Ilustra: María Claudia Linares. Bogotá: Norma, 2007

 



El gato de Maia acaba de sufrir un accidente en el cual pierde una de sus patas, Maia, inconsolable espera que, como las plant

El gato de Maia acaba de sufrir un accidente en el cual pierde una de sus patas, Maia, inconsolable espera que, como las plantas cuando se podan, su pata vuelva a crecer. Unos días después, al entrar al colegio, Maia descubre que tiene un nuevo un compañero con una discapacidad. Los dedos de Matías, como la pata de su gata no crecerán jamás, pero una deficiencia no es un problema para ser un gran compañero.